martes, 12 de julio de 2016

ANCLADO...A LA DERIVA

En una encrucijada
de luces y sombras,
crucifico tu ausencia,
con la sorda ceguera
del silencio de tu mirada
clavo tus recuerdos, 
en la madera carcomida,
del pecio de mi naufragio
con los sueños oxidados,
en el pantanoso silencio 
de lágrimas descarnadas,
que preñan de soledad...
las llagas de mi alma.

Ensarto la lanza del olvido,
en los vacíos de mi corazón,
donde tu recuerdo furtivo,
se deslizó como un ladrón,
robándole a mis latidos,
el aliento y la pasión.

Que lenta es la razón...
que ruda la consciencia...
que insidiosa la ausencia...
que doloroso el perdón,
cuando en mi cabeza...
el eco de tu voz...
aún sangra presencias.

Que lánguido es el olvido...
que vivaz la memoria...
que frio es el camino...
que cálida...la derrota...
de este corazón perdido...
entre luces y sombras.

                Eduardo J. Eguizábal Torre                   

V.