jueves, 28 de mayo de 2015

UN VIOLIN CON CORAZON



UN VIOLIN CON CORAZON

Érase una vez….
Un violín pegado a un cuerpo,
Ni el uno, ni el otro tenían fin,
érase una vez…
espejo y reflejo,
un cuerpo pegado a un violín.

Cielo y mar en el horizonte,
día y ocaso, alba y noche,
centauro simbionte,
notas, pasión y acordes.

Murmullos y emociones…
en el patio de butacas,
la voz ahogada de la luz…
ciega los rumores,
libera el alma.

El arco listo la cuerda tensa,
la diana ansiosa,
en la aljaba las flechas…
corazones de mariposa.

El centauro dispara…
notas certeras…
que hieren el alma…
con arpones de seda.
Emoción...
bajo las luces soñeras,
canta el silencio…
blanca partitura…
por unas horas, el tiempo,
deshace su maleta.

Misterio…
voz de luz opaca
en el aire… melodía
sobre bruma blanca,
en el corazón…
danzan los sueños.

En el escenario…
la pasión se desborda,
hermanados…
luces y colores,
la magia nada en las sombras,
y tatúan los acordes,
el recuerdo en el alma.

Ya termina la fantasía,
ya iza el tiempo el ancla,
gracias Ara Malikian,
por esta noche mágica.

Eduardo J. Eguizaábal Torre

martes, 26 de mayo de 2015

HAY NOCHES…

HAY NOCHES…

Hay noches…
que espío en silencio,
esa placidez serena,
pícaro guiño de tus sueños,
que mi deseo despierta,

Aparto de tu rostro el cabello,
y en la cancela de tus labios
acomodo un beso…
inquieto y tierno vasallo…
devoto de tus pétalos.

Y es tu cómplice sonrisa,
de alfileres de seda,
lazarillos de mis dedos,
hilvanan la sabana,
que huye sin rémora
desnudando tu cuerpo

Se desvanece tu desnudez,
 ante mis ojos tu alma amanece…
y de la mano me lleva a tus sueños,
con alas de barro, de agua mis pies,
y nado, vuelo, camino…despierto…
con mi alma tatuada…abrazado a tu piel.

Hay noches…
que finges tu sueño,
y disfrazo el momento…
juego cómplice…
ojos en silencio…
oídos abiertos..
y en el aire…dos viejos corazones,
rebeldes e insurrectos
jugando a ser guerreros.

Aguijones de un amor,
de canas aun adolescentes…
que abren  las puertas,
a ese inocente rubor,
de las mentiras honestas,
que un deseo incandescente.
susurra con pasión.

Hay noches…
que solo sueño,
el alma…
necesita momentos.

Hay noches…
que solo duermo,
el cuerpo…
necesita su tiempo.

Hay noches…
de soledad y silencios…
tontos reproches…lo siento…

Hay noches…
que se embriagan los sentidos…
con la magia del reencuentro.

Hay noches…
que te espío en silencio,
que te susurro te quiero,
y me sonríe tu sueño.

Hay mil y una noches…
para soñar despiertos
jugando a querernos
como dos novios eternos.

Todas esas noches…
hago el amor con tu alma,
y embarazo mi memoria,
con todos esos momentos,
de tormentas y calmas,
y así, cuando el tiempo…
preñe de olvido las horas,
daré a luz tu recuerdo,
y seremos, luz y sombra...
un parto eterno…
marea…entre la arena y las olas.





                                           
   
                                                                    Eduardo J. Eguizábal Torre

viernes, 22 de mayo de 2015

TE SIENTO…TE TENGO…

TE SIENTO…TE TENGO…

Amigo…te siento…te tengo…
a salvo de espadas de doble filo,
en un rincón de mi alma,
tan infinitamente pequeño,
tan eterno e indefinido,
que solo cabe tu mirada.

En él todo nuestro universo,

bailando en la distancia,
con la voz de tu recuerdo
susurrando, viejas baladas,
de amores, luna y serenos.

Noches de verbena y alpargata,
de llantos y silencios,
días de resaca...
de confidencias y secretos,
de lágrimas amargas,
de sonrisas y consejos.

Ahora que ya peinamos canas,
nuestros corazones inquietos,
siguen en la batalla,
deshaciendo las maletas al tiempo.

Regando las distancias,
con la voz de los recuerdos,
abonando los silencios,
con las honestas miradas,
de una amistad sin espacio ni tiempo.

Sin edad ni marcas…
sin reproches ni convenios,
de abrazos y distancias,
de recuerdos y momentos.

Por eso amigo…te siento…te tengo…
abrazado a mi alma,
noto tu generoso peso…
Tan fuerte como el aire en calma.


           Eduardo J. Eguizábal Torre

lunes, 18 de mayo de 2015

CUENTO TRISTE…MI CUENTO… OS CUENTO…

                             
                           CUENTO TRISTE…MI CUENTO… OS CUENTO…

Porque también el corazón,
late con silencios,
y las almas sin ilusión,
en la fantasía de los cuentos,
buscan esperanza y pasión.

Por eso, desde mis silencios,
cuento triste…mi cuento… os cuento…
como empiezan casi todos los cuentos,
quizás sea un poco raro… si fuese así lo siento.

Erase una vez…
un castillo sin princesa,
sus murallas tenían la tez,
de un payaso entre rejas.

De sus tristes ventanas,
oscuras y sin estrellas,
manaba su vida en lágrimas,
por encontrar una princesa.

En sus peladas almenas,
sobre las calvas del tiempo,
penachos blancos, adornan su testa,
son muchos inviernos,
bajo el sol y las estrellas.

En sus entrañas, todo pasión,
en las afueras,
un cobarde corazón,
con el miedo por frontera.

Apoyado en el alfeizar,
ve como se acerca la ilusión,
la esperanza deshace su maleta,
late de nuevo, brioso el corazón.

Limpia bien sus ventanas,
por si acaso fuese un sueño,
borra la estela de lágrimas,
rejas que su corazón preso,
dibuja en las murallas.

Es su princesa, el hada
que regresa los recuerdos,
es el amor su llave…
varita mágica,
del baúl de los deseos.
 
Con una sola de sus miradas,
aviva mil y un destellos,
dormidos en su ventana,
hastiados de soledad y tiempo.

Sus manos de seda,
acarician con los dedos,
las tristes almenas,
heridas por el tiempo.

Penachos de plata brillante,
sin reflejos de invierno,
alma y corazón de acero,
murallas de diamante.
ahora es de oro, su semblante.

Aletea su voz en las entrañas,
y en las afueras se hace viento,
el corazón sin fronteras,
ha doblegado el miedo.

Ahora que sonríe el payaso,
ahora que todo brilla y reluce,
todos buscan el castillo encantado,
su calor y color, ese sabor…tan dulce.

Donde estabais las damas,
donde los aguerridos caballeros,
cuando penaba mi alma,
presa de soledad y silencio.

 
Ahora es vuestro interés,
Ofrendarnos vuestra vida,
Vigilad esa insensatez,
Mi indiferencia, ya pisa vuestra insidia

Ahora os enseño mi castillo,
sus murallas de oro y plata,
dentro, la princesa y mis amigos,
a vuestros pies, foso de hielo y llamas,
hasta aquí llega vuestro camino,
para vosotros, el cuento aquí se acaba,

frotaros los ojos, ¡estoy vivo!...
os sonríe mi mirada…
tras el puente levadizo...

No busquéis el camino,
no hay laberinto ni secreto,
nunca hallaréis el castillo,
de este vidrioso cuento,
no está en ningún libro...
es tan solo el reflejo,
de los versos que escribo,
nacidos de un silencio…
delante del espejo.


                                                                                                                                                                                   Eduardo J. Eguizábal Torre




lunes, 11 de mayo de 2015

COBARDÍA

COBARDÍA

Llegó el momento esperado y temido,
hoy dejaré mudo el espejo,
mi voz dormida, hablará contigo,
desnudaré mis sueños
y a tu mejor amigo,
ese, que siempre te dibuja el cielo.

El cómplice de tus secretos,
que acomodando tus sonrisas
concilia tus enojos,
el mártir de tus caricias,
que instigando tus recelos,
vendimia tus despojos.

Cansado ya mi corazón,
de la condenada soledad,
que esta honesta mentira,
con espinas en la voz,
ahoga la verdad,
en esta dulce ironía.

Dejaré atrás mis miedos,
y esta cobarde agonía
que corteja mis deseos,
disfrazada de sonrisa.

Ante ti, con los ojos cerrados,
y el miedo vencido
en mis manos de amigo,
te traigo mis versos abrigados,
no los silencie el frío.

Llegó el momento esperado y temido…
temblorosa mi voz…espero…
no oigo…no siento… vuelo…
en un eterno beso…fundido…


                                                                  Eduardo J. Eguizábal Torre

                                        

martes, 5 de mayo de 2015

DELIRIOS…





                     DELIRIOS


El duende de mis sueños negros,
ha vuelto a las andadas,
se lleva tus recuerdos,
al desván, del espejo sin miradas.

Sigo el rastro de sus deseos,
huellas de celosa baba,
hasta una fría estancia,
delante de un espejo,

Contemplo mi reflejo…
la más oscura de las nadas,
nómada sin desierto…
espejismo de aguas diáfanas

Mis pies pisan el cielo,
una fuente de lava en mi cabeza
gotea lágrimas de fuego,
mientras mi alma planea,
con alas de hielo.

Entre agua y cielo,
una escalera serpentea,
en el espejo de la estela,
que deja tu recuerdo.

Sus barrotes de oro 
pasamanos de bronce,
al final… el tesoro,
al principio… el hombre,
con ojos de lobo,
que al cordero esconden.

Peldaños de barro,
mis pasos de plomo,
la escalera se rompe,
destello en los ojos...
en mi boca…  tu nombre...
de mi corazón de trapo,
escapa el duende… huye la noche…

                                                                                     Eduardo J. Eguizábal Torre                                                               

V.