martes, 17 de marzo de 2015

¿ACASO…? (I)

¿ACASO…?

Hoy el mundo,
se ha cubierto de hojarasca,
cama de pardos y ocres,
otoño mudo,
emborracha los sentidos,
viste el corazón desnudo,
respira cándida el alma;

¿acaso el alma está cegada…?

Y no alcanza a ver, la sombra ladina
que oculta entre la fronda,
con pinceladas hipócritas,
desliza con astucia e inquina,
la voz de la ignorancia insidiosa;
¿acaso el alma esta sorda…?

Hoy el mundo,
se engalana de blanco,
hermoso manto frio,
invierno mudo…
ignorancia sombría…
¿acaso el alma está dormida…?

Hoy el mundo,
viste su tez de flores,
esplendido tapiz de colores,
primavera muda…
ignorancia envidiosa…
¿acaso el alma está confiada…?

Hoy el mundo,
viste bajo una luz radiante,
soleado traje de lentejuelas brillantes,
verano mudo…
ignorancia homicida…
¿acaso el alma está herida…?

Mordida por tanta belleza,
cegada por tanta luz,
no ve, no oye,
tan solo se arrastra,
detrás de una oculta mentira;
¿acaso no hay impurezas…?

Bajo la hojarasca,
bajo las flores y la nieve,
bajo el sol y el agua,
nace, vive, crece,
la atrevida ignorancia.
¿acaso por miedo…?

Viviendo envenena, mata
sueños e ilusiones;
espía, ataca, se esconde,
tras hipócritas pinceladas,
¿acaso por celos…?
 
Disfraza de rosal sus zarzas,
y envidia…
el aroma de la rosa,
hasta de la ingrata espina,
se siente celosa.

Aranera funesta,
maquilladora virtuosa,
¿acaso no se da cuenta…?
que tan bellas como las rosas
son sus moras,
tan punzantes sus espinas,
tan personal su aroma.


                                         Eduardo J. Eguizábal Torre

V.