PREÑADA DE DÍA ESTA LA NOCHE
Es el
alba en ciernes,
la comadrona que dulcemente,
a la
impaciente noche gestante ,
con premura y tesón atiende.
Del plácido y oscuro vientre de su madre,
con un
vigoroso llanto de luz nace,
es el Sol
su ardiente padre,
su madre,
Luna exultante.
Para su
cuna jergón de nubes,
para sus sentidos
un carrusel de colores,
trinos,
formas y aromas, sabores
Ya el
niño está haciéndose hombre,
encumbrado
en el cielo, se ofrece
de la
tierra ser el fiel garante,
hasta que
le llegue su muerte.
Alcanzado
ahora su atardecer,
atisba en
el índigo cielo,
una figura
difuminada,
su tez de
plateado velo,
Ruboriza su faz dorada,
al observarse
en su lividez,
y pregunta
por doquier,
el nombre
de su amada.
Ya es
evidente su amor,
yo soy
quien más os ama, Sol,
Luna, soy
yo quien más so quiere a vos.
Bajo una
luz mortecina,
El pierde
la vida,
Luna
llora la despedida,
el Sol,
con pícara sonrisa.
Canta la
Luna afligida,
adiós Sol
mi amor,
adiós mi
luz y calor,
lucero de
mi vida.
Se oye de
fondo, con alegre sollozo,
al Sol cantar
con gozo.
Ahí te
quedas Luna mía,
de mis
noches hermosa vigía.
Ahí te quedas
Luna mía,
en tu vientre
llevas un nuevo día.Eduardo J. Eguizábal Torre
