martes, 31 de marzo de 2015

AHORA SIN TI…PLOMO EN EL ALMA

AHORA SIN TI…PLOMO EN EL ALMA

Ahora sin ti…por indolente,
por no compartir tus sueños,
corazón egoísta,
despreocupado e imprudente,
cegado por mis propios deseos
no vi las señales de tu huida,
hasta que ya no pude verte.

Ahora sin ti…por necio,
soy el maquinista de un tren a vapor,
la soledad es mi único pasajero,
en el desolado vagón,
de una vía muerta, sin apeaderos,

Soy el jefe de pista,
del circo de los horrores,
soy jefe, dueño y artista,
el faquir que traga errores,
ceñidos de espinas.

Ahora sin ti…sobrevivo,
con un corazón, que solo late,
para una vida, que solo se arrastra,
con hielo en la sangre
y plomo en el alma.

Ahora sin ti…vivo,
Para velar por tus sueños,
y que la vida te dé, lo que no te dio
este corazón necio.

Ahora sin ti...un último deseo…
besos de oro y voz de plata,
para el perdón que no merezco,
por haberte hecho la vida tan ingrata.



                                       Eduardo J. Eguizábal Torre

sábado, 28 de marzo de 2015

HOY ES NOTICIA EN RAMALES

HOY ES NOTICIA EN RAMALES

Hoy en el cielo hay novedades,
un cíclope azul de ojo áureo,
lentamente se abre paso,
entre el manto gris que cubre el valle.

Trae una sonrisa cálida,
una hermosa tez brillante,
y una melena dorada,
que peina al aire.

Mágica telaraña luminosa,
atrapa en su malla cada rincón,
huyen las grises amazonas,
retorna el color.

El verde de prados y árboles,
el gris de las rocas,
de la tierra el marrón,
azules, rojos y ocres,
avivan su lívido calor
con pinceladas vidriosas.

Ya no hay charcos en la calles,
melancolía en el alma,
canta y llora el corazón;
ya no llueve en mi valle,
y entre el dosel cristalino,
resplandece el paisaje;
luz, color, brillo,
calor, vida, pasión,
sol en Ramales.



                           

Eduardo J. Eguizábal Torre

PD: ¡Ah! Se me olvidaba una pequeña recomendación.
Salid a la calle con ganas y pasión,
solos o juntos, pero no revueltos,
poned cuerpo, alma y corazón,
pero, no montéis mucho alboroto,
no vaya ser que se enfade Lorenzo,
y se nos vaya muy pronto.

jueves, 26 de marzo de 2015

CUANDO SE VAN LAS MARIPOSAS

CUANDO SE VAN LAS MARIPOSAS

Cuando se van las mariposas,
se aflige el alma,
se seca la boca,
la soledad reclama su flanco;
llega la tormenta,
que arrastra el viento,
entre dudas y sospechas;
lluvia de espinas y hiel,
el corazón cóncavo,
llora de rabia, de miedo... 
y siento que...

Hoy soy todo y nada,
soy la grieta…
de un cuerdo demente,
soy ese gesto indolente,
entre la vida y la muerte. 

Hoy soy reloj sin agujas,
Soy tiempo…
Sin memoria ni recuerdos.

Hoy soy odio y amor,
Soy rabia…
Con el alma incendiada.

Hoy soy tierra y agua,
soy lodo…
con los oídos ciegos y los ojos sordos.

Hoy soy hielo y fuego,
soy vaho…
sabor en la nariz y aroma en los labios.

Hoy soy luz y sombra,
soy tiniebla…
y en las manos el tacto a derrota.

Hoy soy suelo y cielo,
soy gravedad en coma…
piedra muerta que en el aire flota.

Hoy soy anverso y reverso,
soy canto…
con la esperanza rota.

Soy estrella de día,
soy sombra en la noche,
soy mi propia mentira,
el horror de mis temores.

La piedra en el camino,
apartada a la orilla,
el payaso de circo,
sin nariz ni sonrisa.

Soy ese momento, ese mal día,
ladrón de corazones,
y de almas afligidas

Soy el verso enredado,
en la telaraña de la vida,
ninfa de mis sentimientos,
en el aire se ahoga en silencio.

Soy la polilla hambrienta,
que carcome tú alma,
la oruga que ahora repta,
agitando tus entrañas.

Hoy soy… sin querer,
veintiún gramos de tristeza,
flotando en un abismo sin red;
¡pero!…calma, espera…
¡no me hables!… ¡aun no me cojas!…
cuenta hasta diez…
estupida inconsciencia,
¡calla! y escucha...
¡atrevida insensatez!
se están durmiendo las orugas,
pronto batirán sus alas las mariposas,
retornaran las cosquillas otra vez,
la soledad huye a su caverna, por ahora...
                                                             
                                                                       
                                          Eduardo J. Eguizábal Torre

sábado, 21 de marzo de 2015

VIDA...POESÍA

Poesía...
desde el principio hasta el final,
en las huellas del camino,
desde los atajos al laberinto
de los sueños y la realidad,
del tiempo que no espera,
ni envíos, ni recibos.

Poesía...
en las eternas promesas,
de nunca, de siempre,
en la entrega sincera,
sin coacción ni intereses.

Poesía…
En el miedo y el valor
a vivir,
en el odio y el amor
de sentir,
en el llanto de un bebe
por vivir,
en la agonía del aire,
al huir…
en cada fragmento de vida,
en mí, en ti;
todo sangra poesía.

Sangra la vida…
sonrisas, miradas,
olvido, recuerdos,
sordo ruido, sonoro silencio,
en el corazón y en el alma,
eco de lágrimas,
que humedecen los besos.

Poesía…
En el aroma a tierra mojada,
tras el aguacero,
en el peregrinaje eterno,
de las olas que besan la playa,
desde el verde de los prados,
al árido desierto,
desde el arroyo que se despeña,
bajo el azul del cielo,

Poesía…
del amanecer al ocaso,
sin pausa…
que el tiempo no hace paradas,
vivir y morir en cada paso,
en todo y en nada…
hasta en la inerte piedra,
que escribe versos
cuando la observas.

Poesía…
cuerda o sin razón,
y en cada sentido,
una emoción…
en cada aroma, en cada sabor,
en el tacto, en las miradas, en la voz;
desde el alma y el corazón,
sentimientos…
forjados a fuego y hielo,
que graban en el olvido,
recuerdos de acero.

Poesía…
en el libro de la vida,
donde cada página...es un momento,
cada momento...un verso,
cada verso...un recuerdo,
cada recuerdo...un poema
cada poema...huella de vida.

21 de marzo día internacional de la poesía

                                            Eduardo J. Eguizábal Torre

jueves, 19 de marzo de 2015

¿ACASO…? (II)

                    ¿ACASO…?
¿Acaso no es mejor?
sembrar la huerta yerma,
que arrasar las ajenas,
hasta en la maleza,
si la desbrozas,
crece la hierba.
 
¡Ay de ti pobre ignorancia!
No disfrutas las estaciones,
solo las usas y malgastas,
para ocultar tus temores;
entre lisonjas o falacias,
según te venga, en oportunidad
o  en gana,
te creas tu propia realidad,
sin importarte nadie, ni nada,
¿acaso no te das cuenta…?

Que más pronto que tarde,
Al más astuto cazador,
Lo sorprende la presa;
¿acaso no te percatas…?

¡Ay madre de los defectos!,
que de tu vida haces imagen,
con tu verbo perverso;
¿acaso no sientes…?
las piedras que a otros tiras,
caer sobre tu propia espalda;
ese lastre que te persigue,
esa venda que te ciega;

¿Acaso no ves…?
Que tus mentiras, se escriben
con tiza negra,
sobre la escarcha.

Si acaso fueses capaz algún día
¡y ojala pudieras!,
abonar tu tierra baldía,
¿Y si acaso sucediera...?
Comienza sembrado,
semillas de humildad;
el resto irá ocupando,
poco a poco su lugar.

Y en otoño…
verás los colores, de la hojarasca;
y en invierno…
sentirás el calor de la nieve, en tu alma;
y en primavera…
se llenarán tus ojos, del color de las flores;
y en verano…
se tostará tu piel, bajo la solana.

Y verás,
el carro de la ignorancia alejarse,
cargado de envidias, mentiras y disfraces.

Y entonces escribirás,
en páginas de oro
con tinta de plata,
la realidad.
  

                                              Eduardo J. Eguizábal Torre


martes, 17 de marzo de 2015

¿ACASO…? (I)

¿ACASO…?

Hoy el mundo,
se ha cubierto de hojarasca,
cama de pardos y ocres,
otoño mudo,
emborracha los sentidos,
viste el corazón desnudo,
respira cándida el alma;

¿acaso el alma está cegada…?

Y no alcanza a ver, la sombra ladina
que oculta entre la fronda,
con pinceladas hipócritas,
desliza con astucia e inquina,
la voz de la ignorancia insidiosa;
¿acaso el alma esta sorda…?

Hoy el mundo,
se engalana de blanco,
hermoso manto frio,
invierno mudo…
ignorancia sombría…
¿acaso el alma está dormida…?

Hoy el mundo,
viste su tez de flores,
esplendido tapiz de colores,
primavera muda…
ignorancia envidiosa…
¿acaso el alma está confiada…?

Hoy el mundo,
viste bajo una luz radiante,
soleado traje de lentejuelas brillantes,
verano mudo…
ignorancia homicida…
¿acaso el alma está herida…?

Mordida por tanta belleza,
cegada por tanta luz,
no ve, no oye,
tan solo se arrastra,
detrás de una oculta mentira;
¿acaso no hay impurezas…?

Bajo la hojarasca,
bajo las flores y la nieve,
bajo el sol y el agua,
nace, vive, crece,
la atrevida ignorancia.
¿acaso por miedo…?

Viviendo envenena, mata
sueños e ilusiones;
espía, ataca, se esconde,
tras hipócritas pinceladas,
¿acaso por celos…?
 
Disfraza de rosal sus zarzas,
y envidia…
el aroma de la rosa,
hasta de la ingrata espina,
se siente celosa.

Aranera funesta,
maquilladora virtuosa,
¿acaso no se da cuenta…?
que tan bellas como las rosas
son sus moras,
tan punzantes sus espinas,
tan personal su aroma.


                                         Eduardo J. Eguizábal Torre

domingo, 15 de marzo de 2015

LLUEVE EN RAMALES

LLUEVE EN RAMALES

Hoy del azul del cielo y el sol,
nada se sabe;
cabalga los picos y montes,
un manto de nubes grises,
tristes amazonas,
que rasgan su preñado vientre,
sobre la ruda y recia grupa,
de los pétreos corceles
que vigilan mi valle.

Tras la tupida cortina de agua,
que brota, de la mágica cesárea,
una claridad mortecina,   
mitiga el color;
el verde de prados y árboles,
el gris de las rocas,
de la tierra el marrón,
azules, rojos y ocres,
difuminan su calor.

Llueve en la calle,
melancolía en el alma,
canta y llora el corazón;
llueve en mi valle,
y entre lágrimas vidriosas,
se desvanece el paisaje;
llueve en Ramales.


                                                                                                    Eduardo J. Eguizábal Torre

sábado, 14 de marzo de 2015

BUENA PESCA ...AMIGO


Estas son las situaciones, que nunca deseas, que nunca esperamos que lleguen, hasta que nos alcanzan, sacuden y aturden, nuestra vida y nuestra conciencia; los días se vuelven lentos y pesan como losas.
Se hace muy duro y cuesta arriba, para todos, amigos, conocidos...., sobre todo para la familia.
Esta es de esas cartas, que nadie desea escribir, pero creo que he de hacerlo,  necesito soltar algo de lastre, para asimilar y aliviar esta pena,  este ahogo... 

¡Hey amigo!, 
aún dudo que te hayas ido,
aún te siento aquí conmigo,
a la orilla del río Gándara,
buscando un buen recodo,
una buena corriente,
donde tirar unas cañadas.

Esta nueva temporada,
volveré contigo a la orilla,
y echaré una lanzada,
en nuestra adorada Cubilla,
y dejaré que la primera picada,
la notes en tu anilla.

Sé que te espera un buen viaje, no puede ser de otra manera, en una esquina te espera con la maleta, Sweet Jane, ha metido en ella, el mejor equipaje, tú corazón de Rock And Roll; han venido a recogerte Los Jinetes de la Tormenta, y Jim Morrison, del brazo de la Mujer de los Ángeles, también he visto a un Punky de Postal, y a Sid Vicius cantando “Dios Salve al Rey”; los Cañones del Rock serán tus salvas, y rugirán los Leones de San Mames, aun mas fuerte si cabe, para que nunca te falte, su fuerza y coraje.
Yo, por mi parte, haré lo mejor que un amigo puede hacer, recordarte, por y para siempre.
    Allá donde vayas, seguro que hay buena música y un maravilloso río solo para ti, ¡guárdame alguna trucha!.                                                                         
                                         Tu amigo Eduardo. (Duardito)                                           
Un abrazo, enorme, enorme amigo, enorme persona, dejas mucho hueco amigo, que lo sepas. ¡Hasta siempre (Jandrito) amigo.!

                    ¡¡¡BUENA PESCA... Y ROCK AND ROLL!!!

                                          Eduardo J. Eguizábal Torre

miércoles, 11 de marzo de 2015

SENTIRTE, SENTIRME

SENTIRTE…SENTIRME…


Reparar lo irreparable,
romper lo irrompible,
reconocer lo irreconocible,
sentirte... sentirme...

Saltar un muro, por debajo,
hacer un túnel, por encima,
abajo, arriba,
pero siempre a tu lado.

Soy la hiedra en tú muro,
y muro para tu hiedra,
somos reflejo y espejo,
alma, corazón y cuerpo.

Somos ausencia y presencia,
soledad acompañada,
compañía ermitaña,
tierra y agua,
fuego y hielo,
somos tú y yo,
todo y nada.

Somos libres de atarnos,
y nos atamos libremente,
somos cuerdos dementes,
en tiempo y espacio.,
asimismo diferentes.
amados, amantes, 
yuxtapuestos o aislados

Que me sientas y sentirme
inmensamente vivo,
amarme para amarte,
libremente cautivo.



                                                                                    Eduardo J. Eguizábal Torre


lunes, 9 de marzo de 2015

EN ESA DISTANCIA…

EN ESA DISTANCIA…

En esa distancia…
entre tu piel y la mía,
divergentes los deseos
desacordes las caricias
en tus labios de hielo
mis besos derraman...
su ternura, en tu desprecio.

En esa distancia…
el aire suspira jadeos,
con ecos de frío...
voces descalzas
de labios presos,
escarcha de olvido.

En esa distancia…
me entrego sincero,
tu…me entregas lastima,
acepto el préstamo,
firmando esta falacia,
con lágrimas de silencio.

Sueño que tu boca escancia…
retruécanos de un  te quiero,
y mi miedo retrasa,
la distancia… que más temo.

Te entrego mi amor…
susurro te quiero,
habla la pasión…
tu cuerpo…. silencio...

En esa distancia…
te echo de menos,
hace ya tiempo,
voló tu corazón...
y la distancia…
reclama tu cuerpo.

En esta última distancia…
tan cerca de ti...ya tan lejos,
susurro lo siento...
y agradezco tu máscara de estupor,
mientras libero tu cuerpo...
en una lágrima...
seguiré... echándote de menos.
en esta otra distancia…
        
                              Eduardo J. Eguizábal Torre                       





domingo, 8 de marzo de 2015

ELLAS...

ELLAS...


Mujer…
muchos versos,
ya cantaron sobre tu piel
los deseos del poeta,
muchos poemas, vistieron
una hoja blanca,
con tu desnudez.

Mujer…
cuantos corazones inquietos
buscando respuestas,
saciaron en tu cuerpo su sed,
pocos exploraron tu alma,
rastreando sentimientos,
el resto solo fueron, ladrones de piel.

Mujer…
como hombre hoy me presento,
y desnudo ante ti,
mi alma y mi corazón,
lo mejor que tengo.

Mujer…
entre miradas y besos
te descubro….
alma y corazón,
abrazados cuerpo a cuerpo,
desnudos…
sentimiento y pasión…
¿y me pregunto?

¿Cuando seremos lo suficientemente hombres,
para reconocernos en una mujer?
¿cuando dejaremos atrás?
ese ser tan mezquino y mediocre,
que no ve más allá de su desnudez

Ellas...
Siempre en el camino,
Aceptando nuestras deseos y quejas,
Relegando su propio dolor al olvido.

A ellas…
Que con amor
principian la vida,
Con dolor, llanto y sonrisas.

A ellas…
Luz, calor y color,
Nuestras naves nodrizas,
Nuestras sombras madrinas.

A ellas…
De todo corazón,
Como hombre, aun por crecer,
Todo mi respeto y admiración.




                                       Eduardo J. Eguizábal Torre



V.