martes, 4 de agosto de 2015

AUNQUE TU NO LO SEPAS…


AUNQUE TU NO LO SEPAS…

Todas las noches, cuando la luz de tus ojos se esconde tras el ocaso de tus párpados, acomodo un beso en tus labios, y al oído susurro… “te quiero”, mientras te recojo entre mis brazos, y espero… el plácido latido de tu corazón, acompasando el silencio.

Aunque tu no lo sepas… todas las noches, le desabrocho a mi alma, la camisa de las esperas y, no he soltado el segundo de los deseos, cuando el corazón, da un brinco, como potro desbocado y... con las patas de la impaciencia, salta al otro lado del espejo  desnudo de apariencias, libre de aparejos, cabalga en la pradera de tus sueños, buscando el reloj de las tristezas, para robarle las agujas… “que corra el tiempo sin huellas.”

Aunque tu no lo sepas… anoche hilvané los ojales de mi alma, con la aguja del enfado y el hilo del enojo. Llegue tarde … y el tiempo marco las horas, la tristeza…se apodero de tu alma, tu latido…agitaba el sueño... y el aire se hizo viento de invierno, arrastrando con él nubarrones de gris plomizo; sentí la tormenta, noté en mi cuerpo, los temblores del tuyo…hice más cóncavo mi regazo, más amplios y firmes mis brazos y... te apreté tanto a mi piel, que te sentí bajo ella… acaricie tu corazón y besé tu alma… mientras huías de la tormenta, me hice por ti… cobijo y lecho y... en el vaso transparente de mi alma, recogí el aguacero de tus lágrimas, me bebí el zumo exprimido de tus tristezas, para que no llegase ni una gota a tu corazón…"mi enojada princesa".  Del susurrante te quiero…hice balada de silencios, rociando mis labios con el deseo…loco y enamorado, de comerme tus miedos…a besos, de tenerte mas dentro de mi…aunque solo sea un sueño.

Aunque tu no lo sepas…algunas noches, acomodo mi enfado…buscando tus enojos y, preparo mi vaso vacío, mientras espero el tardío ocaso de tus párpados, sonrío…con mis ojos escondidos, que no delaten mis deseos…
Ya llega la tormenta...
tu cuerpo en mis brazos...
el alma convexa...
cóncavo el regazo... 
silencio…”ya sueña mi princesa”
               


     Eduardo J. Eguizábal Torre

V.