Hoy siete de diciembre de nuestra boda es
el aniversario,
fecha que mi corazón celebra a diario,
tu voz, tu mirada, esa sonrisa en tus
labios,
detalles, que de mi vida hacen un sueño cotidiano.
Soy el corazón que libre de cadenas,
a tu suave y férreo abrazo de seda se encadena
gozando de la gloriosa condena,
que a diario me da tu amor sin reservas.
Eres tu…, mi razón de ser, mi fe, mi
esperanza,
el aire en mi vela, de la tormenta mi calma,
el estribillo de la canción que mi corazón canta,
cuando las penas o alegrías, se abrazan a
mi alma.
Me encanta ser los ojos de tus sonrisas,
los oídos mimados por tu placida voz,
el cuerpo para tus sutiles y aventureras
caricias,
la nariz y la boca para apreciar tu aroma y
sabor,
la verdad que no encuentro mejor razón ni
delicia,
que permanecer en ti,siendo uno solo los dos.
Eduardo J. Eguizabal Torre
Duermo abrazado cada noche a tu pecho,
sintiendo el latir de tu corazón en mi
mano,
palpita el mío al tuyo acompasado,
como la melódica armonía de los versos,
que mi corazón te ofrece, desnudos y
sinceros,
y, antes de que el sueño me haya derrotado,
en tu oído susurro, “te quiero”.
Eduardo J. Eguizabal Torre
