lunes, 2 de noviembre de 2015

CARICIAS SIN DUEÑO

CARICIAS SIN DUEÑO

Una corona de zarzas
con espinas de hielo,
desgarra mi alma,
arañando los recuerdos.

La memoria aúlla de frío,
con voces de invierno,
besos de hielo seco,
en los labios del olvido,
son los dientes del miedo,
desgarrando mis sueños.

La nostalgia se desangra,
en el silencio de un reflejo,
deslizando su voz en la nada,
viste de vacío el espejo,
con la soledad de una mirada.

Campanadas de duelo...
cristales rotos en el alma...
mi corazón sigue latiendo...
la razón huye sin pausa...

En barcos de papel,
por el mar del olvido,
sin rumbo ni timonel,
en las mareas del limbo.

Miedo...
a que mi memoria pierda el paso,
a las caricias sin dueño,
a no saber de quien es esa mano,
que sujeta mis devaneos.

Miedo...
a olvidarme de tus ojos
y el sabor de tus besos,
miedo...
a que cojee la razón
y olvide cuanto te quiero.

Eduardo J. Eguizábal Torre

V.